La dama de rosa

Ayer, como buen ecuatoriano, sali tarde para llegar a mi destino, despues de las 5pm una vez concluida mi jornada laboral.

Abordé un Taxi Ruca para ganar tiempo, si es que la expresion es permitida cuando uno va atrasado. La idea era llegar al centro para tomar un bus para ir al norte.

Ya iba estresándome solo con pensar que abordaría un bus como cualquier otro, con el típico chofer escandaloso escuchando algun horrible reggetaon con la radio a todo volumen. Es que a ese man, como a esa gran mayoría de borreguiles "le gusta la gasolina, le encanta la gasolina".

Pero agradable mi sorpresa fue (usando la gramática de Yoda, patentada de por vida por nuestra forma de hablar en Ecuador, el orden de los granos no altera la fanesca):

Al subir a la Bush-Eta, no había ruido, el chofer no tenia encendida esa maquina infernal vomita decibeles y revienta oidos. Paradójico, escuchaba los sonidos del silencio.

Pero bueno, venia lo más bacán, tenia que sentarme y como maldita tradición, de seguro me tocaba compartir el asiento con algun integrante de Trazas, sí, escribi bien de Trazas... de Choro.

No fue asi, ¡qué increíble!, habia un solo asiento en el que estaba una chica hermosa: blanca, ojos azules claros, cabello negro, bien morocha la muchacha.

Ella estaba vestida totalmente de rosa, muy ejecutiva, tan linda como Linda Carter en sus tiempos de Mujer Maravilla, claro que haciendo de Diana Prince. Esta dama no le hacia los mandados a ninguna amazona... Okey, exagero un tanto, de pronto si hacia los mandados bien mandada, pero !se revolaba el vuelto!...

Tomé asiento y la muy ejecutiva dama de rosa se pone a cantar una melodia de Franco de Vita: "Si pudiera tan solo regresar un momento, ahora es que te comprendo, ahora es cuando te pierdo". De reojo me doy cuenta que no carga audifonos, de pronto el walkman lo tenia en el mate.

A todos nos pasa que de vez en cuando tenemos una melodia en la cabeza que suena en un Loop constante muy en nuestro interior. En el caso de ella, sí que queria estéreo-rizar esa cancion. Confirme que la música eleva el alma al ver a esta humana desinhibirse en el canto.

Me sentia super bien, sentado a lado de la dama de rosa cantando Franco de Vita a todo volumen con su voz muy natural, estuve atento a que se equivoque perdiendo el compás para decirle: "Pierde... ¡ay ya yay....!, Hey, Canta, Je-je-jey, Canta Conmigo..." y mandarla a la lavar con detergente Deja cual Polo Baquerizo.

En lugar de eso me calme para no dañar tan cursi cuadro y me deje llevar por esta sirena terrenal que mientras cantaba me relajaba completamente llegando incluso a encontrar una transitoria paz interior. Era un breve paréntesis en el run-run del diario vivir.
Lamentablemente todo tiene su final, nada dura para siempre, a la dama ya le tocaba bajarse, asi que como buena usuaria (y muy buena, por cierto), pidio amablemente al chofer:

"Pare, por favor..."

Una cuadra al instante:

"Señor, tenga la bondad, pare"

Cien metros adelante:

"Que pare, le estoy diciendo"

10 estudiantes de colegio sin subir y 1 segundo más tarde:

"Dije: Pare..."

Luego de dos personas de la tercera edad, quienes pintados en la pared, de la cuadra siguiente pasaron a ser de la cuadra anterior:

¡¡Para, pues CHUCHA!!

Cool...

El chofer, seguramente con solo primaria completa y un primer año de secundaria pasado a rasga tablas con todos los supletorios, le dijo:

"Niña, esa boca".

Si, es verdad, esa boca era muy linda -pensé- pero, ¿este man le piensa mandar un poema a ese par de labios?

Esas palabrotas habían deflorado esos labios, el cuadro cambió totalmente, la dama de rosa pasó a ser rosa salvaje y citando a Raúl Velasco, aún hay mas:

"Que boca, ni tu madre...No es donde te de la gana dejarme, hijueputa..."

No contenta con eso, rosa salvaje consigue bajarse vaticinando:

"Ojala te mueras, infeliz..."

Cool...

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