KK

Por enésima vez he decidido terminar con mi vida sedentaria. Para marcar el principio del fin a mis días como acaparador de triglicéridos, salí con la intención de correr por el Malecón Dos Lucas. Convencí a mi mente insana para que crea estar en cuerpo sano y grité a mis adentros: "¡¡vamos con todo!! de menor a MAYOR...".

El Plan : recorrer sur a norte desde el antiguo Mercado Sur hasta el moderno cine ImaX. La Consigna : "echa pa'lante, ahora tu va' ve". Esto alienta mejor que subir a una BushEta y escuchar al sufridor chófer (empeñoso en contagiar sus aires de pesimismo), balbucear la tan deprimente frase : "avance para atrás". Concientes que por cada paso que uno de, uno debe ceder... toda buena predisposición se desploma.

Que yo realice actividades deportivas en un fin de semana y encima dentro de las primeras doce horas de la madrugada, eso estaba para Ripley, ya que otro de mis extraños hábitos es dormir apenas se me de chance un sábado. Digo... es extraño para personas que gustan de trabajar los sábados. Aunque... diría que el sólo hecho que a alguien guste trabajar ya es extraño.

Aproveché la mañana advertido que si no ponia manos a la ubre, en dos patadas llegaría el medio dia y como todas las cosas, dejaría esto para el siempre desaprovechado y encomendado mañana. Viendo y sabiendo que de tanto pensar "si lo hago... pero ya", corri con todo mi ser hasta cumplir cinco eternos y agotadores segundos, cayendo perdido en acción. Me dió la Blanca, pero una negra conocida que en forma clandestina hacia fortuna a base de cocada y justo pasaba por ahi, me brindó un sorbo de “aguita de vieja” hecha con hierbas medicinales.

La Lección : Subestima la soberbia de tu barriga bien concebida a base de tanta comida y bebida. Para cuando pretendas hacer desgaste físico, tu autoestima será la propia de un puerquísimo chancho que por cerdear, arrasa con tanta labasa se le de. El marrano engorda porque le dan de comer aquellos que después querrán “darle chicharrón” para hacerlo fritada. Llegando el momento, su lucha terminará apenas empezando, cederá y se dará para comer.

La Conclusión : Qué pena, qué hechover.

Vacilando el patin a patrulla, supervisaba como buen guayaquileño dueño de su ciudad, que todo esté en orden. Presumía con orgullo mi atuendo deportivo. Ya dice, ¡¡puro equipo!! dirán algunos. "Yo nací aqui", pautaban los colores patrios: pantaloneta azul, camiseta amarilla y semblante rojo de tanta sangre que me llegaba desde el corazón que lleno era de grasa, iba a mil por hora debido al esfuerzo titánico que representaba para mi, esa caminata.

Faltando medio camino, a la altura de la Rotonda me sorprende una necesidad biológica, LA necesidad biológica. Tranquilo, busqué el baño más cercano, “fresco aqui no pasa nada”, me dije. Cuando ingreso casi me infarto viendo que NO HABIA PAPEL HIGIENICO, ¡¡chuzo!!.

Agilité el paso en dirección a Las Peñas, siguiente baño. ¡¡Maldita sea!!. Papel, podía sacar PERO metiendo cinco centavos que no tenía, cagaba un billete de dólar. Me equivoqué, “caRgaba” es lo que quería decir, pero ¿quién no quisiera cagar dólares?, ya que si fácil se iba, fácil vendría. Son unos “Roca Peñas” afrentosos los de la Fundación, ¿tan desocupados están, buscando rentabilidad en los fundillos de otros?. Ocuparse no cuesta nada, pero una mortadela de árbol vale mucho.

Cuando la fukin' naturaleza me hace este llamado, marca presión apretando con ese cinturón de dolor que aprisiona. Me ahogo, me hago y no queda otra que mantener un guiño con el ojo de pollo. Prácticamente entro en modalidad marcha, ya no camino, marcho. Llego o no llego al otro baño, “ya marché” me dije, La Casita...




Gente inhumana se me burlaba y gritaban: “Oye Pérez, no te desesperes, ¡¡sí se puede!!”, en alusión a El Jefferson, oro olímpico. No los culpo, uno quiere llegar a evacuar, no se puede correr, tampoco caminar, entonces a mover las caderas y a pisar sin levantar las plantas de los pies. Un paso en falso y la embarro, literal, teórica y prácticamente hablando.

Sudo frío y el calor donde la espalda pierde su nombre, quiere convertirme en presa fácil, me hace su rehén. O hago lo que me pide en ese preciso momento o no lo hago hasta alcanzar mi ambiciosa meta. Igual, haga o no haga, La Cagada.

Siguiente parada : baño del patio de comidas a la altura de la calle Loja, otra máquina de cinco centavos, pido que me regalen la dichosa moneda, la consigo, la máquina se la traga, fukin' aparato cobra peajes. El rostro me cambia de rojo a azul, voy a estallar.

Cruzo a la Poli, ahi hay baños... estoy cerca, hay una entrada por la calle del malecón. ¡¡Hijos de la Reconchuda madre!!, está cerrada para acolitar al Metro Vía, le doy la vuelta a la institución, consigo entrar, es un tour interminable, cada baño que entro no tiene un puto papel higienico, no hay nadie de confianza, ¿dónde pido una hoja de cuaderno?, caramba...

Trato de aplicar la lógica pero me pongo bruto, quiero liberar esta carga y no puedo. Un manotazo de ahorcado : pensar en otra cosa. “Si un auto necesita gasolina, tiene de dos tipos...” ¡Bingo! Los autos necesitan tanquearse, yo necesito vaciar mi tanque. Para rodar hay Super y Extra. Para raspar... ¡uno de dos periódicos, Super o Extra!. La gasofa Extra tiene más plomo que la Super. El diario Extra, también posee eso en exceso, harto plomo: bala, bala y más bala.




La Super Extra idea funcionó, amagué a mi organismo, consigo prestar a un guardia el diario amarillista. Mi cara amarilla se pone, se doblan las rodillas, acalambrado entro al W.C. Creo vivir en carne propia lo que pasan las mujeres al parir, estoy pariendo. Será varón, no una partecita sino EL pedazo de mí que saldrá al mundo y me dejará hecho pedazos. Luego de amanar un gas flatulento pequeñito, Ortega erupciona con un PEDASO.

Encerrado, me pelo del ombligo hacia abajo y a lo que me siento, todo cae por su peso. Siento la tan ansiada calma envuelto de un soundtrack que ambientaba mi voz en off: "Voy llenarte toda toda, lentamente y poco a poco", a la vez que susurro: "despójate de prisa, de todo lo demás".

Aprovecho para darle una miradita al Extra, debo escoger la página que hará el trabajo sucio. La loca buena que está para cojer, definitivamente no. Esa man queda para PlayStation, es decir, para jugar con el Jostick. Guerra, Política, Crónica Roja, Chismes, Esoterismo... va a faltar mierda para darle buen uso a esas notas.

Me decido por una página que tiene una publicidad que viene como dándole al clavo. Se trataba de una promoción, una verdadera KK. La primera K: Kimberly Clark, la segunda K: kfc. Literal, teórica y prácticamente hablando, un cague de risa.


¿Donde estabas, Kimberly
cuando más te necesitaba?



Canjeas las envolturas de Scott & Flor o las fundas de Huggies y Winner, más cincuenta centavos y ganas un combito en el Kentucky Fulero Chicken. Luego que tú y tu familia se despachan la jama, el trabajo sucio a la hora de hacer KK lo harán Scott, Flor, Huggies y Winner.


KFC y Kimberly en:
Come pollo limpiando tu ojo de pollo



Un éxito total : REEECArgas comiendo, REEECAgas evacuando, REEECAnjeas contento. Toda una simbiosis: una mano limpia a la otra que la ensucia. Esa página cumplía el perfil, ¿"reeeca" promoción?. ¡¡Me cago en tus palabras, Moti!!

Entradas populares