Ahora toca webear a la antigua...

Trabajo como negro, le consta a mi Jefe de Turno. Claro está que desde su punto de vista, todo negro es vago. Y partiendo de esa premisa, ha decidido ordenar al perro de seguridad, restringirme completamente el acceso a Internet.

Por un lado está bien, porque eso de navegar en horas de oficina con la pantalla reducida a la mitad, cuidando que no te vean para que no te llamen la atención, es estresante. Pero lo que a mi me llama la atención es que soy el único gil en mi área que ya no surfea en la Web.

Casi todo el mundo en mi universo laboral pajarea a diestra y siniestra, con un aire del más relajado de los quechuchismos. En mi caso, tan pronto me pillaban webeando, yo era visto como un relajoso, prácticamente una amenaza. Ni que consumiera mi tiempo armando caos.


10h00 A.C. (Antes de Camellar)
Atrás quedaron los ojos rojos de tanto ojear la red de redes



Ni modo, ahora toca webear a la antigua. Primero cargo el sitio, es decir, el sitio donde me siento a trabajar, lo cargo de los periódicos del día, incluidos el “Metro Quil” y el “Metro de Guayaquil”, que por cierto son un éxito en ventas, ¿será porque son grateches?.

Abro una página, de aquí en adelante no es web, sino impresa. Con la mano derecha, el pulgar y el indice haciendo una cuarta, recorren los titulares de las noticias, para echarles una ojeada, hoja por hoja. Viene a ser para mí, el equivalente a un primitivo puntero de Mouse.

Para ampliar la noticia, doblo el periódico y lo acerco a mi, es un Zoom efectivísimo. ¿Deseo enviar la noticia a un amigo? Claro, parto un pedazo y hago un avioncito de papel para cuando lo vea, se lo envio.

Si deseo refrescar, hago el “abánico locomía” con el diario. Es certero sobre todo ahora que apagan el acondicionador de aire, para ahorrar energía. Por mi parte, pongo mi granito de arena para convivir con la crisis energética: ahorro energía no haciendo nada y a la vez evito la fatiga. Es que si nací cansado, ¿por qué trabajar?

Le escribí a una buena amiga buena, Cristina la cretina, pidiendo me aconsejara qué hacer y ella me envió su foto en momento de Relax, So Do It!. Me dijo que una buena imagen dice mucho:



"Mea Culpa"


Sinceramente no siento culpa ya que no he hecho nada. Talvez ahi estaba el detalle, que dizque nada hacía. Sí, ya sé, ya sé. Capté el mensaje con dedicatoria. Para mí navegar ahora se pronuncia: “novagar”.

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