Viejo Colonial
La Pinina y el Marroquí debían regresar a Italia a las cinco de la madrugada y decidieron pegarse la farra de rigor durante la noche previa para ya cansados abordar y el avión que los devolvía al otro lado del charco. Con la Propia nos fuimos los cuatro a buscar donde joder en la zona rosa.
El lugar elegido fue El Colonial, bar convertido en discoteca que lleva décadas en el sector y que ha sobrevivido a la diversa competencia que se ha asentado desde que la regeneración urbana le hizo el cambio extremo a la perla del pacífico.
Lo novedoso para mí era que habían dos ambientes: en la planta alta discoteca con humo, luces, amplia pista y todo lo de ley. En la planta baja con su barra dando a la calle, unas cuantas mesas y en medio por donde "medio" se podía pasar, se bailaba codo con codo. Aquí se había instalado una pequeña tarima en toda la esquina sobre la que se montó una batería con nombre adhesivo: "Maddera".
El grupo Maddera tocó covers para hacernos hechover con la música retro, tiro Iracundos, Dúo Dinámico, Pasteles Verdes y otras hierbas. La tocada se dejaba escuchar y hubo un momento que convocaron a concurso del "Te vendo un pollito, pica o no pica". Como nadie paró bola alcé la mano, pues el premio era un supuesto vino marca "El Abuelo".
Pero después que fui a la tarima y pensé que ganaba por ser el único, se subió un mariconcito curtido y yo me veía ya como perdedor pues debíamos hablar en tono gay y quería ahorrarme la fatiga de subordinar mi UltraMegaHiperSuperArrecha virilidad para pretender ser más rosa que los zorros de la zona que por cierto se han proliferado peor que conejos enViagrados.
Que dizque hubo empate. ¿Alguien puede creerlo?. Hablan huevadas.
Y para sacar al ganador tuvimos los dos concursantes que pegarnos un baile por separado, el problema estuvo en que el otro homo... que diga... el otro participante (ese sí es homosexual) me rozó el cuerpo por lo que le pegué un karate hit oyuki en el pecho y le pregunté molesto si que acaso él es maricón (sarcasmo de por medio).
Finalmente gané la ansiada botella en medio de los aplausos del público que curiosamente más de la mitad eran viejas de cuarenta y cinco en adelante. Aclaro: que los demás tengan una década más que yo de vida los convierte en veteranos. Pero la botella El Abuelo resultó ser ron y no vino. Chasco total, no comprendo como los piratas degustan el ron, en fin siendo grateche resbala.
Luego el plato fuerte: un viejo hippy de los sesenta años y más de edad sube al escenario a cantar con Maddera y demostrando garra nos advierte:
"En los setenta yo me presentaba ante un publico de quinientas personas, como cuatrocientas noventa no sabían inglés. Ahora es al revés de las mismas quinientas, son apenas diez las que no saben, pero en ese entonces yo les cantaba en mi englishforiu y era para paro pues, decía cualquier babosada como esta...".
Maddera empezó a tocar con este guerrero, el tema Hotel California de Eagles y su inicio decía así (a ver todos canten conmigo, ¿cómo dice que empieza la letra que es lo de menos?):
Juan de dar dice hay buey /
culo hice di eh /
y de esa colita /
raisa enquiste hingle.
(Qué inglés más hecho bolsa)
La Pinina y el Marroquí gozaron tanto que hasta nos pagaron el vacile en cash money: US$60,00. Yo que necesitaba efectivo y llevaba mi tarjeta de crédito, pagué con ella más el 10% de recargo por usar el plástico, sí que son cargosos estos locales de miércoles, jueves, viernes y sábado.
Con los billetes me fui con mi hembra a encamarla para calmarle su hambre de sexo, contento en exceso por haber conseguido efectivo para terminar la quincena y sobrevivir, pues últimamente el sueldo no se estira más. No es que yo sea estirado, pero cuido bastante mis gastos. Eso sí para la farra y la joda siempre hay plata.
Crisis o no crisIs, los bolsillos hecho bolsa.
Huele como motel california /
di si es long play /
di si es long play /
di si es long play /
El lugar elegido fue El Colonial, bar convertido en discoteca que lleva décadas en el sector y que ha sobrevivido a la diversa competencia que se ha asentado desde que la regeneración urbana le hizo el cambio extremo a la perla del pacífico.
Lo novedoso para mí era que habían dos ambientes: en la planta alta discoteca con humo, luces, amplia pista y todo lo de ley. En la planta baja con su barra dando a la calle, unas cuantas mesas y en medio por donde "medio" se podía pasar, se bailaba codo con codo. Aquí se había instalado una pequeña tarima en toda la esquina sobre la que se montó una batería con nombre adhesivo: "Maddera".
El grupo Maddera tocó covers para hacernos hechover con la música retro, tiro Iracundos, Dúo Dinámico, Pasteles Verdes y otras hierbas. La tocada se dejaba escuchar y hubo un momento que convocaron a concurso del "Te vendo un pollito, pica o no pica". Como nadie paró bola alcé la mano, pues el premio era un supuesto vino marca "El Abuelo".
Pero después que fui a la tarima y pensé que ganaba por ser el único, se subió un mariconcito curtido y yo me veía ya como perdedor pues debíamos hablar en tono gay y quería ahorrarme la fatiga de subordinar mi UltraMegaHiperSuperArrecha virilidad para pretender ser más rosa que los zorros de la zona que por cierto se han proliferado peor que conejos enViagrados.
Que dizque hubo empate. ¿Alguien puede creerlo?. Hablan huevadas.
Y para sacar al ganador tuvimos los dos concursantes que pegarnos un baile por separado, el problema estuvo en que el otro homo... que diga... el otro participante (ese sí es homosexual) me rozó el cuerpo por lo que le pegué un karate hit oyuki en el pecho y le pregunté molesto si que acaso él es maricón (sarcasmo de por medio).
Finalmente gané la ansiada botella en medio de los aplausos del público que curiosamente más de la mitad eran viejas de cuarenta y cinco en adelante. Aclaro: que los demás tengan una década más que yo de vida los convierte en veteranos. Pero la botella El Abuelo resultó ser ron y no vino. Chasco total, no comprendo como los piratas degustan el ron, en fin siendo grateche resbala.
Luego el plato fuerte: un viejo hippy de los sesenta años y más de edad sube al escenario a cantar con Maddera y demostrando garra nos advierte:
"En los setenta yo me presentaba ante un publico de quinientas personas, como cuatrocientas noventa no sabían inglés. Ahora es al revés de las mismas quinientas, son apenas diez las que no saben, pero en ese entonces yo les cantaba en mi englishforiu y era para paro pues, decía cualquier babosada como esta...".
Maddera empezó a tocar con este guerrero, el tema Hotel California de Eagles y su inicio decía así (a ver todos canten conmigo, ¿cómo dice que empieza la letra que es lo de menos?):
Juan de dar dice hay buey /
culo hice di eh /
y de esa colita /
raisa enquiste hingle.
(Qué inglés más hecho bolsa)
La Pinina y el Marroquí gozaron tanto que hasta nos pagaron el vacile en cash money: US$60,00. Yo que necesitaba efectivo y llevaba mi tarjeta de crédito, pagué con ella más el 10% de recargo por usar el plástico, sí que son cargosos estos locales de miércoles, jueves, viernes y sábado.
Con los billetes me fui con mi hembra a encamarla para calmarle su hambre de sexo, contento en exceso por haber conseguido efectivo para terminar la quincena y sobrevivir, pues últimamente el sueldo no se estira más. No es que yo sea estirado, pero cuido bastante mis gastos. Eso sí para la farra y la joda siempre hay plata.
Crisis o no crisIs, los bolsillos hecho bolsa.
Huele como motel california /
di si es long play /
di si es long play /
di si es long play /
