Cuentos son puro cuento
Uno las ve en las páginas de redes sociales. Las chiquillas con sus amigas posando felices para las fotos que cuelgan en sus perfiles. ¡Qué viva la farra!. Cuánta felicidad derrochan con sonrisas y muecas. Toda una vida desenfadada, libre de preocupaciones. Como en los cuentos de hadas. ¡Princesas sonríen a la cámara!:

Eso cuando son solteras y los caballeros azules les pintan pajaritos en el aire. Pero, cuando ya ellas se casan, empieza lo bueno. ¿Y fueron felices, como lombrices?. La vida ya pasan a verla gorda.
Está la chiquilla dulce que tenía su lobo hombre tras ella. Viejo maduro, futuro seguro decía la man. Pero eso cuando ella tenía cuerpo de bailarina y se perdía por los parques, cual colegiala. Ahora, llenita de lo que la empachan noche a noche, engorda perdiendo su gracia y ganando grasa. El machuchín cuando se aburre, la manda para donde su abuela.
También está la que cantaba con pajaritos en el aire. La que esperaba tener a cuánto animal necesario trabajándole en los quehaceres de la casa. Esas machonas son las que se llenan de hijos y después... ponte a lidiar pues con esos enanos.
No falta la que parecía ser ingeniosa pero que resultó ser mal genio, armando caos todos los días, haciendo explotar a todo quien le rodea. Así a uno como hombre se le quita las ganas de frotarlas, ya que prefiern hacer guerra y no hacer el amor. ¡Qué se deje de lámpara!
Pero bueno, también están las concientes en el hogar. Que se preocupan tanto que no les importa se les caiga el cabello de tanto estrés. Eso sí nunca han tenido un pelo de tonta, saben tranzar bien: tu no me jodes, yo no te jodo. Conformismo puro en el puto dia a dia.
Y aquella que era bella, en cuanto el equipo empieza a venirse a abajo, recurre al bísturi, para hacerse un upgrade, sobeautiful 2.0. Pide a gritos que le enchulen la máquina, no vaya a ser que el bestia del marido un día de estos la defigure.
Por lo general las más ilusionadas no se complican. Siguen soñando su cuento de hadas, se niegan a despertar a la realidad. Con estas no se puede envejecer definitivamente. Preferible cien años de soledad asi el cuerpo no lo resista.
¿Donde quedan los amigos en estos momentos? No faltan los que se aprovechan para comer al cuento. Están al acecho para endulzar y antes que ese empalaguen las víctimas, son empaladas vivitas y coleando.

Hay que ser realistas: para que la juventud de ahora se conviertan en gente diez sobre diez, los padres debemos jugárnosla haciéndonos 8.
